Sin horarios ni cursos: el nuevo modelo educativo que busca desembarcar en Argentina

Entrevista: Iván Mazorco

Con sedes en Chile, España y Colombia, la educación relacional se posiciona como una nueva forma de enseñar. En diálogo con el equipo de Learning Team, Julio Fontán, su fundador, explicó los pilares fundamentales de este proyecto de cara a una posible implementación en instituciones educativas de Argentina.

“Mis padres tenían una oficina de psicología del aprendizaje, que fue un poco el origen de este proyecto Yo podía aprender autónomamente álgebra cuando mis compañeros estudiaban aritmética, me podía adelantar e incluso ver temas que en el colegio no veía”, explicó Fontán. Fue esa experiencia y gracias a varias charlas con su padre que surgió Fontán Relation Education, un proyecto que comenzó en un colegio de Medellín, Colombia, y que hoy es mirado con atención en todo el mundo.

“Cuando llegamos, la expectativa de los niños era trabajar en la oferta pública o un bar famoso y ahora el 96% están yendo a educación superior, es el mejor colegio público de toda la región y tiene más de 1000 estudiantes. Esto es una experiencia de cómo una forma de pensar lleva a una forma de actuar diferente, cómo estamos dándole una respuesta real a cada uno de los estudiantes. Ellos deben tener herramientas para tener calidad de vida y nuestra meta es que millones de niños tengan eso a través de una educación que el sistema actual no les está dando”, advirtió. Su modelo resulta novedoso y se aleja mucho de lo que es el sistema vigente. Acorde a sus palabras, parten del “principio del respeto”. “Tenemos que respetar la dignidad de cada persona que tiene valor en sí mismo. Yo no puedo decir que la vocación de esta región es turismo y todos los niños de esta región tienen que aprender turismo”, ejemplificó. “Nadie me dio derecho para decidir sobre la vida de una persona. Cada estudiante es único, necesita cosas diferentes, necesita un plan personal que no puede ser estático, debe cambiar para que cada vez sea más pertinente a la transformación de cada estudiante”, amplió.

Fontán destaca algo crucial para la educación de cualquier persona y es la relación que ésta tiene con la calidad de vida. Según sus propias palabras, conforme se avanza en el sistema educativo se pierde esa relación. “Durante 14 años están un tema, un examen, un tema, un examen y eso tiene baja correlación. Lo importante es que el estudiante esté manejando la complejidad, la incertidumbre y la volatilidad. Que cada vez haya más elementos en relación. El sistema educativo está basado en la certidumbre y el castigo del error, hay que cambiar la forma de pensar para que el estudiante pueda tener calidad de vida, pensamiento crítico y que tome buenas decisiones”, indicó.

De qué se trata la educación relacional

Llevándolo a la práctica, es un sistema educativo donde la responsabilidad recae en el estudiante. “Ellos pueden ingresar en cualquier época del año, los padres pueden escoger las vacaciones de sus hijos, no se agrupan por cursos sino niveles de autonomía, pueden armar sus planes de trabajo y elegir a sus educadores”, resaltó Fontán. “El trabajo de los educadores no es solo enseñar ni darles la información sino [encargarse de averiguar} cómo le damos la información para que lleguen al conocimiento. [Los estudiantes] evalúan su propio proceso y alcanzan la excelencia en cuanto al incremento de la exigencia con respecto a la calidad”, completó.

En Fontán Relation Education no existen las calificaciones y los términos evaluatorios son hechos por los propios alumnos en algo que se llama evaluación de proceso. En cuanto a los educadores, cuentan con la evaluación de progreso para relevar informes para los padres, en tiempo real y de manera online, para que ellos hagan un seguimiento de la educación de sus hijos.

“Cada estudiante tiene un plan de desarrollo de su autonomía y la podemos ver desde el conocimiento, pensamiento y comportamiento. Cada uno pone metas en cuanto al desarrollo de su autonomía, la trabaja con sus familias y tienen su propio plan personal. No todos se desarrollan en la misma dimensión y al mismo tiempo. Cuando un estudiante es capaz de planear la semana y cumplir las metas es uno de los elementos que define su nivel de autonomía. Cada taller tiene sus rangos y dependiendo si entra en ellos, pasa al siguiente nivel”, sentenció. Es importante tener en cuenta que es el propio alumno el que decide cuándo se siente capacitado para pasar de nivel y debe sustentarlo en la práctica para poder lograrlo. Este modelo educativo hace especial énfasis en la autonomía y la capacidad de decidir y hacerse cargo de dichas decisiones por parte de cada estudiante.

A su vez y pese a que difiere tanto respecto al sistema vigente, cumple con los estándares curriculares de cada país y, destaca Fontán, no se necesita modificar ninguna ley ni legislación para llevar este modelo a la práctica. “El sistema educativo fue hecho para una realidad distinta a la actual y para con una finalidad de mano de obra barata y gente obediente del S.XVIII, puro pensamiento industrial. Para remediar eso, nosotros empezamos a trabajar con áreas del conocimiento: una con todas las humanidades, otra con física y matemática, otra con ciencias y una de comunicación”, explicó. Talleres, tiempo de ocio elegido y diagramado por cada alumno y tres tipos de educadores trabajando en conjunto son otros de los tantos elementos que componen a un sistema que está dando de qué hablar. En ese sentido, Julio Fontán contó que mantuvo conversaciones en este último tiempo con directores de colegios argentinos y espera poder desembarcar en el país con su modelo en el mediano plazo. “Es una oportunidad para que muchos niños tengan herramientas reales de calidad de vida”, concluyó.

Julio Fontán formará parte del III Congreso Internacional ZIU: educación, desarrollo e innovación a desarrollarse en el Palais Rouge, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina  los días 19, 20 y 21 de mayo. Si quieren escucharlo como orador y presenciar el evento, accedan al link y no pierdan la oportunidad de inscribirse.