Inteligencia artificial en educación: ¿para qué?

Actualmente, las prácticas educativas son una de las áreas que más se están viendo transformadas por los sistemas de inteligencia artificial que se desarrollan a un ritmo vertiginoso con el objetivo desarrollar programas que permitan entornos de aprendizaje personalizados. Entre las numerosas aplicaciones de IA que ya se pueden encontrar en las aulas y que se seguirán desarrollando en los próximos años podemos encontrar, principalmente, la realidad aumentada (RA), la robótica educativa, la enseñanza online y la analítica del aprendizaje (learning analitycs).  

En relación a la RA, en la actualidad ya podemos encontrar en las aulas prácticas ligadas al contacto con entornos de realidad virtual que permiten a los alumnos interactuar con distintos ambientes y objetos, llevando a cabo procesos de aprendizaje que combinan elementos virtuales con el entorno físico en el que se encuentran. Asimismo, estos entornos virtuales permiten a los estudiantes sumergirse en ellos para explorar saberes de distintas disciplinas.

En el campo de la robótica educativa, se han desarrollado completos kits de robótica destinados a promover distintas áreas del aprendizaje en los distintos niveles de escolarización, proporcionando a los estudiantes una experiencia de aprendizaje innovadora. Así, los alumnos pueden crear y programar sus propios robots al mismo tiempo que ejercitan el pensamiento computacional, lógico y deductivo y su creatividad.

Por otro lado, los sistemas de tutoría inteligente y de aprendizaje online complementan el rol del profesor, guían la ejercitación de  los alumnos diseñando secuencias de aprendizaje personalizadas para cada uno y expanden el alcance del aula posibilitando la integración de estudiantes que, sin estas plataformas, no podrían acceder a una educación apropiada.

Por último, la analítica del aprendizajelearning analytics consiste en la recopilación y el análisis de datos de los estudiantes durante el proceso educativo para identificar qué lecciones y prácticas son efectivas y cuáles necesitan mejorar. En breves palabras, tiene como objetivo entender mejor los procesos cognitivos implicados en la comprensión, la escritura y la adquisición de conocimientos de los alumnos. Así, la analítica del aprendizaje estimula la creación de herramientas para personalizar el aprendizaje logrando saber qué medidas desarrollar en torno a la práctica educativa para mejorar los resultados.

En conclusión, la aplicación de IA en el ámbito educativo puede mejorar la participación de los estudiantes mediante dinámicas y plataformas que capten su interés y mejoren sus habilidades. Como sostiene Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, “se van a revolucionar los métodos de enseñanza, las formas de aprender, de acceder al conocimiento, de capacitar a los docentes”. De esta manera, las prácticas de enseñanza se ven cada vez más asistidas y complementadas por la aplicación de IA en diferentes formas, logrando identificar nuevas y más efectivas formas de aprendizaje, apoyando el trabajo docente y preparando a los alumnos con herramientas para enfrentar los desafíos del nuevo siglo.